De la mano de Leo Messi, Argentina derrotó 3-0 a Colombia y, aunque no pudo volver a zona de clasificación por las victorias de Chile y Ecuador, se reacomodó en puestos de repechaje y, lo más importante, recuperó la confianza.

Un poco más de veinte minutos necesitó el rosarino para definir la historia en el Bicentenario de San Juan. A los 10, cuando había pasado poco y nada y el visitante hasta amagaba con hacerse el dominador de la historia, el zurdo colgó un tiro libre del ángulo de David Ospina y empezó a encaminar la historia. Y a los 23, dibujó una gambeta contra Wilmar Barrios contra el lateral derecho y le puso el segundo gol en la cabeza a Lucas Pratto, que sólo debió batir al arquero para el 2-0.

Más allá de algunas aproximaciones del equipo de José Pekerman, casi todas generadas a partir de pelotas paradas, el local siempre supo mantener el dominio de la historia, a partir del liderazgo de Messi: cuando no obligó a los rivales a cometerle faltas (varias bastante violentas), se vistió de lanzador para generar algunas situaciones de gol aéreas.

Así, cuando en el encuentro no pasaba demasiado, llegó el tercer gol: Leo combinó con el ingresado Enzo Pérez (de buena actuación, otra vez), presionó al defensor rival que robó la pelota, recuperó y le cedió el grito en bandeja a un Ángel Di María que sólo tuvo que empujar desde el borde del área chica.

Con los tres puntos, el equipo de Bauza logró salir de la incomodísima posición en la que había quedado tras la derrota contra Brasil y se ubica en el quinto lugar de las Eliminatorias Sudamericanas, con un punto menos que su próximo rival, Chile. Colombia, en tanto, cayó al sexto puesto y ahora acumula todas las urgencias, cuando quedan apenas seis fechas para el final del camino a Rusia 2018.

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