Ayer se vivió una amarga tarde, se jugaba el encuentro entre Chile y México por el Mundial Sub 17, el duelo se jugó en el Estadio Nelson Oyarzun de Chillán, y a pesar de empezar ganando, las cosas se pusieron complicadas y finalmente la selección nacional no pudo contra los mexicanos, quienes remontaron y golearon 4-1 a Chile.

La pequeña “Rojita” había comenzado bien ganando, pero el problema empezó a darse con el trabajo táctico planteado por Miguel Ponce, donde los chicos empezaron a ser menos precisos, donde los norteamericanos empezaron a ver mas espacio y hacer mas fuerte su ofensiva aprovechando la banda derecha del elenco local por medio de Pablo López.

El primer tiempo fue equilibrado, ambos equipos estaba jugando parejo, había riesgo por los dos lados, un duelo ida y vuelta que mostraba un partido atractivo hasta el minuto 40 donde un córner es conectado por Brian Leiva y marcando el primer gol Chile abría la cuenta, llenado de ilusión al equipo nacional durante un minuto ya que Claudio Zamudio igualo al minuto para irse al descanso con el empate parcial.

En la segunda parte, Chile comenzó bien su tarea en la búsqueda de la ventaja, pero sufrió la lesión de Fabián Monilla. Lo anterior generó que las bandas de “La Rojita” se extendieran demasiado, lo que fue explotado por el mexicano López.

Dicho desorden defensivo invitó que a los 61′, el propio azteca con un buen disparo pusiera el 1-2 momentáneo y empezara a sepultar las aspiraciones de los anfitriones del torneo. Un golpe que fue directo en definitiva cuando a los 69′, Eduardo Aguirre aumentó a los 69′.

De ahí en más, Chile batalló y lucho por descontar, y pudo haberlo logrado en una jugada asociada que no resolvió de buena manera Gabriel Mazuela, pero las ganas no coincidieron con el funcionamiento futbolístico.

Finalmente, Diego Cortés sentenció la goleada a favor de los mexicanos a los 90’+2 y así decretar una eliminación triste, sin duda, pero que deja enseñanzas a esta generación, que hasta antes del evento pocos confiaban en siquiera lograr una clasificación a la siguiente fase. Un proceso que Miguel Ponce con poco tiempo le dio seriedad, tras el descalabro del periodo dirigido Alfredo Grelak.