Fabián Orellana, amén de por el plus de calidad que aporta al equipo, por su exquisita asistencia a Nani en el 1-0; la de Zaza, por su parte, por ser el autor del segundo tanto blanquinegro. El italiano, que no marcaba desde el 1 de mayo de 2016 con la Juventus, fomenta más si cabe el debate sobre si vale la pena o no hacerle jugar 10 partidos y tener que pagar por él 16 millones. Futuro al margen, los dos goles llegaron antes del descanso y ratificaron la mayor mordiente y necesidad por ganar que tenían los de Voro en comparación a los de Valverde.

Al Athletic la visita a Mestalla le pilló entre los ecos de ser el partido 290 de Ernesto Valverde como entrenador rojiblanco, más que ningún otro de sus 47 antecesores en la historia, y a contrapié por esa eliminatoria de Europa League por resolver contra el APOEL. De ahí las rotaciones, hasta cinco novedades en el once, con Raúl García de referente ofensivo y Aduriz y Williams, entre otros, en el banquillo. No obstante, pese a las urgencias de unos y los condicionantes de los otros, en Mestalla hubo dos minutos de esos que los entrenadores definen como “momentos” de un partido y que alteran el orden de las cosas.

El primero en la frontera entre el 12′ y el 13′: cuando se pasó de una buena parada de Diego Alves a disparo de Lekeu al gol de Nani en la siguiente jugada. El segundo en el 56′: cuando Aritz Aduriz no tuvo más remedio que pedir el cambio al sentir un pinchazo en el muslo tan solo tres minutos después de entrar en el campo, dejando al Athletic con uno menos porque los tres cambios ya los había realizado Valverde. Tal como se retiraba el delantero vasco al vestuario, el público de Mestalla se ponía en pie para aplaudirle y a su vez respiraba más tranquilo.

Aún así Williams pudo meter en el partido a los leones en el 74′. Pero Diego Alves le aguantó bien en su mano a mano. Tras esa acción, el Valencia jugó a que pasaran los minutos, el Athletic a no sufrir más contratiempos. Tres puntos de oro para un Valencia que, además de volver a dejar su portería a cero, coge aire a tres días de la visita del Real Madrid. Secuelas para el Athletic, que se aleja del sexto clasificado y vio como se le lesionaban Laporte y Aduriz.