La vuelta de Luis Suárez no fue como esperaba, el delantero del Barcelona tuvo su peor noche en mucho tiempo, se ganó una amarilla que lo suspende automáticamente para el siguiente encuentro y para colmo perdió un penal que le atajo Claudio Bravo.

Sin embargo, cree que la Roja no fue superior. “Nuestra ventaja del primer tiempo podría haber sido mayor y ellos no hicieron méritos para irse con este resultado. Hicimos mucho esfuerzo”, dijo en zona mixta tras el partido.

Además, se lanzó contra el arbitraje por la amonestación. “La amarilla me generó impotencia; no tenía explicación. Te genera dudas el pensar por qué la amarilla es tan fácil cuando hace minutos me habían pegado un codazo y no pasó nada”, aseguró.

“Hay una rivalidad muy grande. Hay jugadores que te generan todo ese ambiente… de que sea un clásico”, cerró el atacante del Barcelona.