Manchester City le respondió bien fuerte al Barcelona luego de caer con goleada en España: lo liquidó por 3-1 en Inglaterra, exhibiendo el fútbol veloz y preciso que pregona Pep Guardiola, para repuntar en el Grupo C de la Champions League.

Arrancó con todo el City en el primer tiempo. Juntó las líneas y lo privó al Barcelona de poder mover la pelota por el centro del campo. Pero el Barça le encuentra una solución a todo, y generalmente es con el sospechoso de siempre: su ancho de espadas. Lionel Messi arrancó una contra con un pelotazo cruzado y, tras una devolución perfecta de Neymar, la terminó de manera estupenda definiendo al lado del palo.

Tomó aire el equipo de Luis Enrique y se hizo dominador del partido en los próximos minutos. Hasta tuvo alguna que otra chance dentro del área. Pero, otra vez llegó una contra que rompió la tendencia del juego. Y, esta vez, favoreció al City: Sergi Roberto se equivocó en una salida y Gundogan no perdonó, culminando una buena triangulación junto a Agüero y Sterling.

Al comienzo del complemento, con otro error de la defensa azulgrana que acabó con un disparo de Sterling que se fue al lado del palo. Aunque, en la próxima, el Barça no se pudo salvar más: De Bruyne le pegó a lo CR7 en un tiro libre y puso arriba al City en el marcador.

No se conformó el dueño de casa y siguió desequilibrando a lo largo del segundo tiempo. Casi siempre con la misma fórmula: recuperación en la mitad de la cancha y transición rápida de defensa a ataque, aprovechando la velocidad de sus delanteros y la precisión en los pases de De Bruyne, la clara figura del encuentro.

Y así fue como llegó el tercero: gran pase del belga a las espaldas de Digne, centro atrás de Jesús Navas y definición en el área chica de Gundogan. El City durmió el partido en los últimos minutos y sólo quedó tiempo para la ovación de De Bruyne, que junto a Agüero y Gundogan terminaron siendo el mejor tridente en cancha, por encima de la intocable MSN.

Tres puntos vitales sumó Manchester City, para ahuyentar todas las dudas que acumulaba el equipo (y Guardiola) en las últimas fechas, tanto en Champions como en la Premier League. Ahora, con 7 puntos, quedaron a dos de Barcelona, que pese a la derrota también tiene encaminada su clasificación a Octavos de Final. El empate entre Mönchengladbach y Celtic jugó a favor de ambos.