Claudio Bravo y Marc-André Ter Stegen se reencontraron en el entrenamiento que Barcelona realizó el lunes sabiendo que esta temporada la competencia entre ambos será más acarnizada que nunca.

El chileno, un valor seguro bajo palos, tal y como ha demostrado ejerciendo de titular en la Liga las dos últimas temporadas, ya sabe que el alemán ya no es un becario adelantado y que está listo para presentar su candidatura a la titularidad en todas las competiciones esta temporada.

De hecho, Ter Stegen ha ido creciendo en los dos últimos años. En Alemania ya es el único que le aguanta el pulso a Manuel Neuer, uno de los mejores porteros del mundo, y en el Barcelona protagonizará el pulso más sonado desde que llegara al Camp Nou a la vez que Bravo.

Como ya hiciera la temporada pasada el alemán adelantó su regreso aunque Luis Enrique no ha incluido ni al alemán ni al chileno en la nómina de futbolistas que jugarán mañana frente al Leicester en el Friends Arena de Estocolmo, de forma que ambos empezarán de cero esta temporada y en igualdad de condiciones.

Aunque recientemente se ha especulado con el posible adiós de Bravo, esta es una circunstancia que el chileno no contempla según ha podido saber Goal, pues se sabe con calidad suficiente para aspirar a ser titular a todos los efectos en la meta barcelonista. Esto es lo que está en juego este año.

Ninguno de los dos aguantará otra temporada sin ser titular a todos los efectos y tras dos años de prueba, ha llegado la hora de verdad para el alemán, la opción de largo recorrido para el Barcelona. Si cumple, Bravo se verá inexorablemente relegado al banquillo.