Alexis Sánchez no alcanza. El Arsenal quedó sentenciado otra vez a un prematuro adiós de la Champions League. Bayern Munich, con Arturo Vidal entre las figuras, se impuso por 5-1 en la ida de los octavos de final, y le demostró que en la actualidad está muy lejos de pelear en Europa. Ni siquiera le alcanza para competir.

El Bayern se movía a su antojo. Manejaba la pelota, generaba peligro, y se acercaba con facilidad al arco del Arsenal. Vidal tuvo la primera aproximación con un disparo de media distancia, y cuando Robben se atrevió la apertura de la cuenta era justificada. El holandés enganchó hacía al centro, se abrió paso, y clavó la pelota en el ángulo superior de Ospina.

Lo insospechado vino después. Con Alexis como gran amenaza, el Arsenal se levantó rápido y apostó por protegerse con el balón, y también atacar. Un tiro libre sobre el chileno fue la señal del cambio de rumbo a la media hora de partido, y minutos después, un penal le permitió al cuadro inglés llegar al empate. Alexis falló el lanzamiento, pero en el rebote se adelantó a la defensa del Bayern para batir a Manuel Neuer.

El descanso encontró al Arsenal entusiasmado con llevarse algo de Alemania y al Bayern con las dudas de toda la temporada: gana, pero le cuesta. Lo cierto es que nada hacía sospechar lo que vendría en los siguientes 45 minutos. Quizás pasó por el cambio de Gabriel por Koscielny o simplemente porque despertaron Lewandowski, Muller y Thiago. Tal vez ambas. 

Fue una ráfaga. A los 53 minutos, Lewandowski le ganó en el area a Mustafi y con un preciso cabezazo convirtió el 2-1; a los 56′ una conexión del polaco le abrió la ruta a Thiago Alcantara para que batiera a Ospina con un preciso disparo rasante, y sólo unos minutos después, el ex Barcelona concretó su primer doblete en Champions, y empezó a definir no sólo el partido, sino también la serie.

Ya en ese minuto el Arsenal era un equipo entregado, que había perdido la capacidad de jugar y también de luchar. Alexis intentaba, pero ni siquiera él era capaz de contagiar. Menos los cambios de Giroud y Walcott. Si algo faltaba para pensar que esta temporada será la última de Wenger en la banca de los ‘gunners, lo que se vio en Alemania parece una muestra suficiente.

El 5-1 de Muller casi al final fue un castigo tan excesivo como merecido. El Bayern convirtió al Arsenal en un equipo pequeño, mínimo, que se desplomó antes siquiera de llegar a Londres. Tal como ocurrió ayer entre el PSG y Barcelona, la ida es suficiente para saber qué equipo avanzará a cuartos de final.