La selección chilena se destaca por guardar muy bien su formación y su forma de juego ante cualquier partido que tenga, no así Uruguay, que es de conocimiento publico su estrategia, el entrenador Óscar Washington ya definió la formación y el sistema de juego que tendrán.

El cuadro celeste jugará con un 1-4-4-2. Custodiará el arco de Fernando Muslera empleando el Reagrupamiento defensivo en su campo. Para atacar, está más que claro que lo hará mediante el Contrataque y el Ataque directo.

En este contexto, habrán varias situaciones tácticas de crucial importancia para Chile en su duelo contra los celestes.

1. Balones detenidos

Los uruguayos han convertido cerca del 50 por ciento de sus goles en las Eliminatorias mediante balones detenidos (táctica fija). Aprovechan su estatura y el oficio y la fortaleza física para ganar en la disputas individuales que se generan en el momento de la ejecución de las faltas.

Chile deberá tener máxima concentración frente a este recurso ofensivo de su oponente. No caer en los forcejeos previos, que generan desconcierto y favorecen a los charrúas. Como el rival supera en estatura, será vital ganar en estas disputas más por concentración de gente (superioridad numérica) que por acciones individuales en el mamo a mano frente a la marca de turno.

2. Contraataques charrúas

Uruguay va a esperar a Chile en su campo y buscará sorprender con avances rápidos y a fondo, una vez recuperada la pelota. En ese instante, para bloquear los contraataques resultará clave que los receptores charrúas estén debidamente marcados, impidiendo de este modo la progresión. Y si no fuera así, como segunda opción será importante desviar los avances hacia los costados para alejar el peligro de las inmediaciones del arco de Claudio Bravo.

3. Ataque directo (pelotazo frontal)

Si no hay espacios a la espalda de la defensa oponente, Uruguay emplea el pelotazo frontal (Ataque directo) ante un equipo bien constituido cerca de su área. Entonces, en la Roja deberán tener máxima atención a todos los segundos balones. Sobre todo, si el destinatario es Luis Sáurez. Así marcó el segundo gol ante Colombia, tras un pivoteo.

4. Amplitud chilena

Frente a una defensa cerrada, no será fácil para Chile encontrar la brecha que le permita poner a un atacante de cara al arquero Muslera. En este caso, es vital que Fuenzalida y Sánchez permanezcan bien abiertos como punteros para recibir libres e intentar penetrar mediante combinaciones o duelos con balón dominado. Si ambos se cierran, es clave que pasen por su espalda entonces Isla o Beausejour manteniendo la Amplitud (abrir la cancha) para luego atacar por las puntas.

5. Segundo balón en área rival

Si Chile llega por los costados y busca mediante centros, es probable que ganen los uruguayos por su poderío en el juego aéreo. Pero la idea es que los volantes nacionales (Felipe Gutiérrez o Arturo Vidal, quien si no juega será reemplazado por Pablo Hernández) se posicionen adecuadamente para capturar los despejes charrúas. Acompañar en segundo línea ofensiva puede ser trascendental para poder anotar ante un equipo defensivo.